jueves, 25 de agosto de 2011

Ni en la guerra todo vale

Caminábamos remoloneando por la margen derecha del canal aprovechando la sombra de los chopos y esperando que el sol se ocultase tras el pequeño páramo al noroeste. En ese momento, desde las proximidades de la charca del Juncal salió corriendo un joven corzo en busca del páramo. La carrera que emprendí tras él fue extraordinaria, a media cuesta del páramo, primero hacia el oeste y volviendo luego hacia el este, sus buenos centenares de metros a la vista de mi socio.

No corría por el sustento, ni el corzo por su vida ya que es más veloz que yo. Fue una bella carrera deportiva en que ambos dimos rienda suelta a nuestros instintos y descargamos nuestras pulsiones naturales.

Los hombres tan combativos y violentos, dados a lo largo de los tiempos a la guerra, han entrado en parte en razón poniendo límites y reglas a los enfrentamientos. Ni en la guerra todo vale.
Siguen siendo competitivos, les gusta enfrentarse y conseguir la victoria y se ha sustituido la épica militar por la belleza dinámica del deporte que se practica profesionalmente y es contemplado y seguido con pasión.
El último partido del Barça y Real Madrid fue de una calidad, de una intensidad y de una belleza solo comparable a mi carrera con el corzo, pero el espectáculo final de enfrentamiento general, rompiendo toda norma fue denigrante, e irracional. Se supone que el deporte es la sublimación racional del instinto del animal cazador y territorial que es el hombre. Pues en eso acabó el partido en un enfrentamiento animalístico ante miles de aficionados presentes y millones de telespectadores. Nosotros palurdillos esperábamos que la información posterior nos depararía noticias como como que el Real Madid había sancionado a su entrenador con la suspensión temporal de empleo y sueldo por hundir la reputación del club agrediendo alevosamente el ojo del segundo entrenador del Barça. Que el jugador agresor iniciador del oscuro enfrentamiento correría la misma suerte. Que el Barça también había sancionanado a ese segundo entrenador por haber respondido de forma igualmente alevosa a la agresión. Que ambos entrenadores habrían al menos sido amonestados con próxima suspensión de no alecionar a sus plantillas.
Nos imaginábamos que directivos y aficionados del club blanco habían reprochado a su presidente el buscar el triunfo a cualquier precio, apoyando a entrenador y jugadores tan desquiciados y que de seguir por ese camino el presidente debería retirarse o ellos se apartarían por dignidad.
Pero no se observa una reacción social ética y deportiva. Jóvenes y niños están aprendiendo que lo importante es el triunfo y el dinero que lo premia y lo consigue y que a lo máximo basta con afirmar que todo esto es natural fruto de la pasión deportiva y lo demás son pamplinas.

Mi socio me dice que prefiere mi espíritu deportivo, que tiene más dignidad y gracia aunque no triunfe en la carrera.

jueves, 18 de agosto de 2011

Joteros

Al caer la tarde entraron en el pueblo siete jóvenes, casi adolescentes, preguntando por el párroco. Eran franceses, y aunque una muchacha se expresaba medianamente bien en castellano, nuestra vecina eventual y su amiga alemana, que dominan el francés, se encargaron de la comunicación. Con permiso del teniente alcalde se les abrió el centro cultural y se les dio albergue, agua, jabón, papel higiénico y margarina para elaborar la pasta. Muy de mañana estaban recogidos rezando a la puerta de la iglesia. Dejaron todo recogido y limpio. Eran peregrinos hacia Madrid de la Jornada Mundial de la Juventud 2011, la JMJ. Qué manía con las iniciales, parecen esos presuntos delincuentes que aparecen en la prensa con sus iniciales para no dañar su imagen en caso de inocencia.


Nosotros preferimos los nombres para facilitar el diálogo y como llamamos “isidros” a los del 15-M si JMJ comienza con j y termina con j, “joteros” serán los de la Jornada Mundial de la Juventud. Y ya tenemos tela para darle al palique.
Entre “isidros” y “joteros” parece abrirse un foso que los separa. Parece que las autoridades han barrido con las acampadas de los isidros en Madrid para dejarla lista para los joteros y que se intentó que manifestaciones de estos y múltiples asociaciones contra la visita del Papa fuesen relegadas a zonas marginales.
Por cierto que la oposición a la visita papal basada en el gasto en orden público y logística, como dicen los rioplatenses nos parece una zonzada. Es un gasto como cuando el Real o el Atlético de Madrid celebran sus triunfos o cuando nos visitan cantantes como Prince o Bono. El estado laico bien puede acometer este gasto por el acontecimiento religioso y suponemos que el estado también es laico o neutral con las hinchadas de los clubs o los fans de los cantantes.
El foso entre los isidros y los joteros nos trae alicaídos pues ambos nos caen bien y gozan de nuestra simpatía.
Nos unimos a los indignados que muestran su cabreo con una sociedad injusta dominada por los poderosos ávidos de dinero y que quieren dinamitar un sistema cuyo dios es el dinero y los sumos sacerdotes los grandes financieros. Pero también nos gustan los jóvenes idealistas de la JMJ y que siguen el mensaje de Jesús de buscar el reino de la justicia, del valor igual de todas las personas como hijos del mismo Dios.
No nos es digerible la parafernalia de grandeza, de dominio de la ciudad, de exhibicionismo del poder religioso que respira. Eso parece este acontecimiento pero no ha de achacarse esto a los jóvenes creyentes, como tampoco se les puede achacar a los indignados determinadas manifestaciones violentas.
Como somos un tanto ilusos soñamos con que no existe un foso entre ambos movimientos y que los jóvenes católicos más impregnados de su fe están también entre los isidros y entre los más conscientes y luchadores de los isidros hay muchos joteros.
Soñamos que al paso del Papa puede escucharse el clamor que proclama: Quien por su interés despide a un trabajador, a mí me despide dice el Señor; quien especulando aviva el hambre, la miseria el despido del hogar, a mí me deja con hambre, en la miseria y en la calle; quien pudiendo no paga los impuestos o desvía sus capitales a paraísos fiscales a mí me deja sin educación, sin sanidad....
Pero también que como Dios no discrimina a sus hijos, hombres y mujeres, laicos y clérigos se escucha el grito de sacerdocio de la mujer ya. Que todos sirven al Señor célibes y casados por lo que celibato voluntario para el clero ya. Santidad, señores obispos, queremos ver en vosotros la imagen de Jesús.
No es necesario el foso, se puede caminar juntos.

jueves, 11 de agosto de 2011

La corte de los milagros

La Diputación iluminada
No es infrecuente encontrar cigüeñas en los campos de Requena. Las suelo perseguir y ellas levantan el vuelo sin apremio, mansamente. Tienen buena imagen las cigüeñas, nuestras vecinas en la torre del campanario. Las apreciamos y les tenemos cariño y nos cuesta confesar que en este pueblo las han visto engullir, tan frescas, pollitos de perdiz.


Así nos pasa ahora, que nos cuesta hacer públicas nuestras elucubraciones sobre la Diputación de Palencia ya que el que detenta su presidencia fue buen vecino de mis socios en la ciudad, es una buena persona y un amigo, y es el que con su sana inocencia política nos ha dado a conocer de forma clara y simple el organigrama de la institución y sus emolumentos.
La acción de las diputaciones es un chollo. Haga lo que haga, siempre hace bien. Nada en ella es negativo, ni poder fiscal ni coercitivo, ni poner normas en la vida de los ciudadanos, ni exigir permisos. Su única exigencia consiste en enunciar los requisitos para que ella dé, y controlar que el dinero que da se ajuste a esa normativa y a la correcta realización de la obra.
Además no tienen que responder de sus actos ante los ciudadanos en unas elecciones. Elegidos concejales en sus ayuntamientos responderán ante los ciudadanos por estas actividades municipales no por las que realicen en la Diputación.
Constituidos como una pequeña república autónoma, sin riesgo de no cumplir obligaciones perentorias, ahí tenemos el organigrama y los emolumentos en los que se ha producido una rebaja en el suedo del presidente, una reducción de las dedicaciones exclusivas y una contención del resto.
Esto sí que es la corte de los milagros. El presidente, cuando en enero se produzca la reducción total del 15%, cobrará 79.900 euros, Zapatero cobra 78.185. Dispone de dos vicepresidentas y un portavovoz con una asignación anual por cabeza de 61.069 euros. El portavoz del PSOE, pobrecillo, 48.775 y el de IU mediopobrecillo 24.377. Hay tres medias dedicaciones del PP a 22.908. El resto de diputados peperos 19.635 euros en dietas, y a los socialistas se les castiga con 13.159. Además el presidente dispone de cuatro nombramientos de libre disposición a su servicio con buenos sueldos, ya que no hay monarca sin cortesanos.

¿Cuál es la misión de la Diputación?, ¿qué funciones tiene tan importantes para este dispendio?
La mayoría de los servicios que se prestan a las ciudadanos se hacen en el marco provincial. Educación, sanidad, orden público, justicia, recaudación fiscal, infraestructuras, etc. son servicios que los da el gobierno autonómico o el estatal.
La función residual que le queda a la Diputación es el de sevicios municipales. Como la mayoría de los municipios no tienen ni población ni ingresos suficientes para sus necesidadesse prefiere contribuir por parte del estado con menor asignación por censado en función de la pequñez del censo y concentrar estos recursos en la Diputación. La concentración de medios hará más eficiente el resultado.
Pero si los medios se emplean en financiar esta corte faraónica deberíamos pronunciar "delenda est Carhtago", la Diputación ha de ser destruída. Con las autonomías bien pueden hacerse cargo éstas, de forma más eficiente y menos ruinosa.
No nos admira que personas equilibradas y sensatas como lo son muchos miembros de la Diputación consideren normal sus emolumentos, cuando al conjunto de los ciudadanos ni nos hace cosquillas semejante derroche, y que corporaciones anteriores hayan construído un tinglado tan monstruosameste oneroso, y que quedemos embobados por la pequeña reducción y contención del presente equipo, y es que a los partidos políticos les viene muy bien el momio para colocar a sus fieles y premiar fidelidades.

La Diputación como la cigüeña tiene buena imagen y es apreciada, pero se zampa los pollitos de perdiz. Bueno, ¡la actual un poco menos!

jueves, 4 de agosto de 2011

Frutos del imperio Murdoch

Rupert Murdoch
Está permitida la pesca del cangrejo y los aficionados echan sus reteles en el Canal. Cree el socio que mi excesiva curiosidad molesta a los pescadores y que en vez de amigos puedo crear enemigos. Por eso que se ha puesto las botas para caminar cómodo por los rastrojos. Pasando a través de ellos de unos a otros caminos pasamos una buena tarde.¡Cómo ha cambiado el campo! No hace mucho las mieses lucían lozanas. Descansando a veces junto a las pacas de paja hemos vuelto nuestra mirada hacia otros cambios.


No nos entretenemos demasiado con el cambio producido con Z.P., hace no mucho gallardo detentador del poder del Estado y del partido y hoy tan amortizado que los tertulianos hacen fuego con sus astillas de árbol caído, ni tampoco en el cambio que puedan traer las elecciones aunque fuese importante en la gestión del país dentro del sistema de capitalismo financiero, pero que será epidérmico si los poderes de la economía real continúan sin transformar. Una reconversión del sistema sí que sería un cambio profundo, no estacional. Esto sí que es tema de nuestros paseos dialogados.
Pero hoy nuestra mirada se dirige al imperio Murdoch. Hasta ayer todos los detentadores de relumbre social en Inglaterra, deportistas, artistas, políticos doblaban la rodilla ante el emperador Murdoch, le adulaban y temblaban si perdían sus favores. Al comparecer ante el parlamento inglés parecía un humilde anciano, poderoso pero enfangado en actividades indignas e ilegales. Gran cambio, pero puede ser que sólo sea estacional y que vuelva con nuevos bríos pasados los rigores del invierno.
Las empresas de Murdoch han sido cuestionadas por sus métodos de acceso a la información con escuchas ilegales, método repugnante que ha indignado a la población, pero ni se ha cuestionado su poder mediático ni el producto en que se basa la explotación del negocio que le ha dado dinero y poder.
Las normas del mercado inglés impiden la concentración de los servicios aeroportuarios en unas mismas manos y obligan a la empresa española que los presta a que abandone el control de diversos aeropuertos. Más peligrosa es la concentración de los servicios de comunicación como sucede claramente en el caso de Murdoch y de Berlusconi. La lógica dice que si son más peñigrosos deberían ser más estrictamente regulados. Creada la fiera ¿quién le pone el cascabel? El gobernante o el legislador que lo intente puede ser destruído como un monigote por dichos medios. Hay que aprender en cabeza ajena. Prevenir es la solución.
Murdoch alcanzó tal concentración de poder mediante un producto basado en el comadreo, el morbo y el escándalo. Las personas nos conmovemos con la vida íntima del ser humano, con sus sentimientos, pasiones, venturas y desventuras, miedos.
La lieratura y el arte han transformado esta turbulenta pasión humana en belleza creativa sin necesidad de urgar en la intimidad de los seres reales. Y aunque siempre ha existido el morbo y el escándalo, muchos medios de Murdoch lo han aprovechado devergonzadamente. A todos nos parece que mostrar en toda su crudeza la intimidad de la actividad sexual es deleznzble, es pornografia, y si es sin el consentimiento de los actuantes, es delito.
Mucho más deleznable es mostrar la intimidad humana de los sentimientos, pasiones, miedos, sufrimientos y si es expuesta sin consentimiento ha de ser delictiva, gravemente delictiva. Los culpables por acción o consentimiento no sólo han de ser condenados por el método de las escuchas ilegales, sino por el negro delito de hacer pública la intimidad humana y excitar las bajas pasiones morbosas de nuestra condición y todo por dinero y y por la excitación de poder chulear a los dioses de nuestra sociedad.

Cabreados con gentes así y con una sociedad en que lo consentimos volvemos a casa sin comulgar con la concentración de poder mediático, ni con los medios a veces empleados, ni con productos como los que ha fabricado Murdoch.

jueves, 28 de julio de 2011

No es cierto

Estamos en plena recolección. El campo no es el bucólico lugar donde se oye el rumor que produce el aire en la fronda de los árboles del canal, ni donde se oye el trinar de los pájaros. El ruido de los tractores y de las cosechadoras no permite oírlo. Ruido de máquinas y ruido de información. Las verdades y las medias verdades se mezclan con silencios, faroles y falsedades. Es el juego tradicional de los hombres del campo divertido e inofensivo ya que al final, de forma aproximada, todo se sabe sobre el asunto.


Más complicado es acallar los ruidos perversos que no nos dejan descubrir razonablemente qué tiene de positivo y de certeza las afirmaciones económicas. Verdad, farol, media verdad, falsedad, todo se mezcla y no es un juego ya que de este ruido dependen demasiadas cosas.
Después del paseo de la tarde, sonando en la lejanía el ruido de las máquinas, en el frescor ya nocturno del corral, recogemos ejemplos de medias verdades, que tomadas como apodícticas son escandalosamente falsas:
1ª. El empresario se juega su dinero, sus bienes por lo que el dispone, decide si amplía la empresa o la reduce o la traslada según el riesgo, la conveniencia o el capricho.
Es una verdad a medias. En cierto modo así será en el caso del pequeño empresario, del autónomo. En la empresa por acciones o participaciones se juega el dinero de los demás y aunque se juegue su puesto de trabajo, con más frecuencia juega con el puesto de los demás.
Además el empresario grande o pequeño ha asociado a su proyecto a otras personas, a los trabajadores, con los que contrae responsabilidades y que se juegan, en especial en las épocas de crisis, algo más que el dinero con el puesto de trabajo, su vida y su dignidad humana.
Empresario y trabajador se juegan mucho, y habrá que buscar el equilibrio.

2ª. Para que un país funcione es necesario que sea competitivo, de ahí la contención de salarios y la necesidad del beneficio empresarial que atraiga la inversión.
Es cierto para algunas empresas en época de vacas flacas y de forma transitoria y a condición de que el beneficio se oriente a mantener o ampliar las actividades empresariales con sus puestos de trabajo. Habrá más salarios, más consumo y más necesidad de crear bienes.
Para la economía general, y también para la mayoría de las empresas es positivo que sean proporcionalmente altos de acuerdo con la productividad pues la masa salarial empujará la producción y el desarrollo.
Unos empresarios que tengan como objetivo a medio y largo plazo mantener su empresa con bajos salarios son una rémora para el desarrollo del país e indignos de llamarse emprendedores y generadores de riqueza, porque no lo son.

3ª. El trabajador es un explotado, los empresarios explotadores.
El trabajador vago e irresponsable es un explotador, en primer lugar de sus compañeros a los que afectará su desfachatez, de la empresa a la que priva de recursos pagados y de la sociedad pues aminora el bienestar y sus compañeros que le apoyan unos memos.
Y al empresario que aúna el trabajo de todos hacia el objetivo común creativo de bienestar ¿por qué ha de ser considerado explotador?

4ª. Una empresa privada puede pagar a sus directivos lo que se les antoje pudiendo llegar, como recoge la prensa, a 1500 veces el salario más bajo.
Se justifica en que se lo gana ya que con su valía produce cuantiosos beneficios a la empresa,
¿Desde cuándo tiene tanto mérito para esas diferencias? Su mérito consiste en saber sacar provecho al esfuerzo general de la sociedad presente y pasada. Póngase a ese sujeto al margen de toda influencia social y se moriría de frío, de hambre o de ataque de alimañas por lo que los que se creen merecedores de tales emolumentos son necios petulantes, borrachos de dinero al que sacrifican su dignidad humana y la sociedad que permite estas diferencias no solo es una sociedad injusta sino en este aspecto estúpida que no ve más allá de lo inmediato. Ya es hora de que esta sociedad se organice de forma más inteligente, más creativa y por ende más justa.

Ya se ha apagado el ruido de las labores de la cosecha. Nos despedimos calurosamente hasta el día de mañana.

domingo, 24 de julio de 2011

Doctrina y derecho

Hemos estado unos días regando la chopera. Por ello he tenido la oportunidad de salir de mañana y tarde y disfrutar de espacio, de agua y sol. Al volver a casa me he hecho el remolón y mi compañero, nunca mejor dicho pues compartimos el pan, ha impartido doctrina: “como socios, salimos juntos y volvemos juntos" y ha recordado la norma: "al que no entra se le cierra la puerta por tiempo indefinido”.


Y en razón de lo acontecido hemos entablado nuestro diálogo y es que la doctrina y el derecho son dos hechos claves y constitutivos de las sociedades humanas. Hoy, las democracias se basan en una doctrina sobre los derechos de las personas, sobre el principio de representación y sobre la división de poderes y después se establece toda la regulación del derecho.
Pero no ha ido por ahí nuestra reflexión, y que nos perdone el señor obispo, sino que ha ido sobre la doctrina religiosa y la normativa eclesiástica. Es normal que la iglesia, como cualquier otra sociedad, tenga una doctrina y un derecho propio. Se dice que la “sana doctrina” la fija el magisterio eclesiástico y la normativa sus autoridades religiosas. Vale. Ambas parecen el resultado muy humano de la necesaria organización de esta sociedad. Pero no son ni la razón de su nacimiento ni el objetivo de su existencia y cuando se convierten en algo frío y desalmado degeneran en hechos monstruosos como el de la inquisición que perseguía el mantener la sana doctrina de la iglesia y se dio normas que permitieron juicios y sentencias espeluznantes y bochornosas y mucho más anticristianas que lo que defendían los perseguidos por ella.
Es posible que ciertas autoridades religiosas piensen que su misión es garantizar que todos sus fieles y aún los que no comulgan con sus creencias sigan la sana doctrina, doctrina que va más allá de las creencias de fe y se extienden a múltiples derechos y “verdades” naturales.
Piensan también que han de defender a ultranza el cumplimiento y el acatamiento riguroso por parte de clérigos y laicos de la legislación canónica sin permitir siquiera que alguna de sus normas se cuestione.
Como es natural, la población siente que la iglesia que predican estos pequeños inquisidores les ahoga, o al menos les es fría y sin estímulo. Y ahí están las consecuencias.
Qué diferente es la consideración que se tiene sobre quienes dan testimonio del amor de Dios Padre, de la salvación que nos trajo Cristo anunciando el Reino de la justicia y que impulsados por el espíritu divino viven la fraternidad de todos los hombres en la dignidad de hijos de Dios especialmente con los desposeídos, los perseguidos, los despreciados. Estos creyentes no dejan indiferentes, encuentran en su camino a los hombres de buena voluntad y la inquina y la persecución de quienes detentan riqueza, inteligencia y poder al servicio exclusivo de sus intereses.
La comunión de los fieles con su obispo y de este con sus fieles no está primordialmente basada en la doctrina, y menos en el derecho sino en Jesús y en su mensaje y en la vivencia de la bondad de Dios y del Reino.
A veces el alejamiento de la iglesia no es tanto un alejamiento de Dios, sino al abandono de una iglesia pecadora e inquisitorial que como tal se aleja de su fundador y qué se puede esperar más que los sencillos y limpios de corazón se alejen, mientras los ricos egoístas y los poderosos sin escrúpulos ocupen su espacio.
¡Dios! ¡Qué cosas se nos ocurren!

En las relaciones entre mi compa y yo sí hay doctrinas y normas pero sobre todo nos tenemos ley, es decir nos apreciamos y estimamos y por supuesto nos guardamos fidelidad.

martes, 12 de julio de 2011

Isidros cabreados

Hay días, como hoy, en que al salir de paseo me encuentro con dos perrillas y un perrillo que juntos no llegan a la mitad de mi peso. Parecen siempre malhumorados y recelosos. Ladran y gruñen y me agreden, a pesar de que me echo ante ellos como señal de sumisión. No me hacen daño, me levanto, corro, me alejo y vuelvo provocando nuevos ladridos. Es un juego.

Pero no es un juego la indignación de los participantes en el movimiento 15-M. Indignados, anagrama de un número y una letra, todo muy urbano, moderno y refinado.
De este fenómeno vengo discurriendo muchas jornadas con mi socio. Y como somos rurales y un tanto tradicionales les venimos llamando isidros cabreasdos: Isidros ya que el movimiento se desató en Madrid el 15 de Mayo, día de su santo patrón. Cabreados, ya que indignados es una palabra muy clásica, muy bonita y que proviene de la ausencia de dignidad y con poca dignidad somos tratados; cabreados es un término más del pueblo, inspirado en la acción de meter el ganado cabrío en un terreno en que todo queda pisoteado y patas arriba. Bueno esto es lo que nos decimos sin ser lingüistas. Nosotros nos consideramos isidros cabreados que manifestamos nuestro cabreo en la plaza de este blog.
Estamos cabreados porque financieros sin escrúpulos crearon fondos basura que pudrieron el sistema, por especuladores que apuestan por ganacias vacías que nunca crearán riqueza, por banqueros que prestaban sin importar el riesgo pero sí sus altas comisiones, por constructores que basaban el lustre de sus ingresos en la continua revalorización del suelo y de los inmuebles, por nosotros que gastamos más de lo que teníamos y nos hipotecamos satisfechos porque pensábamos que siempre podríamos recuperar la inversión, por autoridades corruptas, inconscientes o incapaces de mirar de frente a estos hechos..
Estamos cabreados con una sociedad injusta y tramposa que aspira a salir de la quiebra con el sacrificio no de todos sino solo del pueblo trabajador, a costa del paro, de la merma de las jubilaciones y el acogotamiento fiscal de los menos poderosos ya que hay que primar la ganancia de las empresas para que inviertan y a inversores y banqueros para que engrasen la marcha de la econmía. La indignación no es nueva, la constataban sociólogos y las encuestas. El fenómeno nuevo es que esta indignación ha saltado a la calle, a las plazas convocados por los nuevos resortes de comunicación ya que las instituciones que debían tener en cuenta este estado de indignación para intentar al menos resolver los problemas que la provocan , están enredados en sus luchas de poder y a lo máximo a que aspiran es a apuntalar esta sociedad injusta y decadente.
Son extrañas las manifestaciones sobre los acampados, como el de ocupan la calle que es de todos. ¿No se ocupa, acaso, en las manifestaciones por el triunfo del equipo y en muchas otras ocasiones? Nuestras ciudades se han convertido en cuadra o establo de las nuevas monturas de la sociead del automóvil y no nos referimos a la circulación y aparcamiento puntual de estos vehículos, sino a la ocupación permante. Los coches pueden ocupar la ciudad, los que justamente protestan estorban en la Puerta del Sol.
Se les achaca comportamientos violentos, ¿en qué aglomeración no hay cafres? los ha habido en las aglomeraciones por el triunfo del Barça y del Granada.
Los isidros cabreados de Requena, creemos que nuestros problemas son otros: cómo hacer que la fuerza de los manifestantes, enorme como comunicación se pueda convertir en palanca que haga saltar el poder de los especuladores, la prepotencia de los poderosos, las artimañas de los partidos que nos colocan sus candidatos sin que podamos dar el puntapié a los corruptos o los inútiles, es decir, en cómo la fuerza de la razón se convierte en la fuerza de la acción...

Somos isidros, pero no podemos esperar que los ángeles aren nuestros campos.

NOTA: Esta entrada debería haberse publicado el pasado jueves día 7 de julio, pero "problemas informáticos", ajenos al autor del blog, lo impidieron. La próxima entrada se publicará el día 21, jueves, y de esta forma esperamos recuperar nuestro ritmo habitual