viernes, 3 de julio de 2015

LA SED DE LOS GERANIOS

       Pasan los días, amigo Chindas, afilando el sol sus rayos, lamiendo las gotas de agua que retienen las raíces de las plantas hasta abrasar el corazón de éstas, dejando un débil latido de existencia amurallado en su tiesto de barro.
         Los geranios florecidos intentan mantener a sus vástagos protegidos con su sombra de color hasta que el riego vespertino alimente su alma de belleza natural. Abanico cerrado es el viento plegado que sestea bajo un árbol, al lado del arroyo. Semana ésta que está potenciando el orgullo del termómetro que da la nota más alta. Reseca y soleada la hierba anhela el rapado de su melena para que sus brotes, débiles pinceladas asidas a la tierra, respiren con avidez el paraíso del agua que en la fuente cercana canturrea en libertad.
          Días se siega y sudor, de luz aposentada ociosa sobre el laberinto de cruces en caminos y hombros desnudos, en balcones  y jardines, libando el color de las flores hasta marchitarlo, dejando el rosetón empequeñecido y soñoliento.  Poesía encerrada en cada hoja, en cada pétalo, en cada capullo amaneciendo. Historia de vidas.
             Nubes pasajeras se entremezclan con bandadas de pájaros que trinan desde la altura haciendo  guiños al sol y éste se muestra enojado porque sus lentes aparecen moteadas. Visión  de montañas lejanas en tonos azulados y campos ocres de madurez, aparecen en este paisaje real de nuestro entorno. Pergaminos escritos con luces de renovación y calma.

              Sed apagada mirando al cielo y recreando el suelo, dan al atardecer el aroma del tiempo.

jueves, 25 de junio de 2015

VACACIONES

        Chindas, llegó el verano con la cara sudorosa buscando la sombra en la pradera. Los niños empiezan a gozar de las vacaciones corriendo por las calles en bicicleta o jugando en la fuente  haciendo charcos, pisándolos con el placer de dominar al agua. De pronto el pueblo cobra vida y la quietud pausada del invierno despierta del letargo.
            A mi mente llega aquella redacción en la escuela de hace años en la que una niña comenzaba así cómo era para ella su pueblo. " Mi pueblo es pequeño, chiquito, como salido de un cuento infantil. Ríe cuando el sol acaricia las tejas rojas de los sombreros de las casas y llora con la lluvia lavando las puertas y ventanas cerradas del olvido..."
           Hoy los pájaros estrenan trinos y sobrevuelan sobre los rosales que, espléndidos, lucen sus galas multicolores en estas fechas. Los cereales siguen haciéndose adultos y festejan sus últimos días de la libertad prisionera en el seno materno. Mirando al cielo, un milano se cruza  en el espacio abierto de mi vista mientras una águila culebrera está atenta a su merienda.
             Un ruido nuevo mantiene al pueblo con el oído atento. Sí, es una excavadora que inicia las obras de remodelación de la Plaza del Ayuntamiento. Estrenar alfombra  siempre es agradable y si es bonita mucho mejor. Racks, racks , retumba y hace eco por las bodegas. Pueblo, añorado paraíso de raíces lleno, de infancias tendidas en el horizonte del ayer pero ¡vivas!. Pequeño o grande es lugar de encuentro, de añoranzas en días de nieve y frío, de felicidad corretona y de tertulia veraniega. Brazos abiertos  adornan las calzadas y  un saludo  entrañable abarca la sonrisa.
            Vacaciones engalanadas con la libertad responsable y festiva; días de ocio en convivencia y sencillez,  en ilusiones puestas al día cubriendo de pétalos los pasos de todos. Las alas del viento acarician el rumor del agua decorando el paisaje. La aurora despierta encantada con ojos vivaces para contemplar el nuevo panorama de vecindad ampliada con iniciativas de recreo compartido.

              Los árboles retienen la brisa para lanzarla, cual lazo misterioso y abarcar así el aroma que acorta las distancias. Abuelos amarrados a su espacio, el mismo que les hace abrir los brazos entregando sus rincones del alma a la familia que retorna a veranear. Pueblo, cuna de sentimientos y paciencia llena de luz para que tu, visitante, crees tu espacio de paz.

viernes, 19 de junio de 2015

JUNTO A LA LUNA

Chindas:
                                  Duerme la luna con su claridad plena
abrazada al árbol solitario
que abandonó el monte y
escogió el páramo para vivir en soledad.
Sombras de plata corlada
dominando el cerro de ideas no compartidas,
vigilan el balanceo de sus hojas
en esa llanura que toca el cielo.
Un  arrullo acompaña la noche
en el nido de los sueños
y la luna refleja la sencillez
que con coraje se entrega y  sirve.
Nuevos horizontes pronuncian la mañana
y el astro del descanso
retira su faro acariciando al rocío.
Alas de tacto suave, mirada expectante,
necesidad de sonrisas,
manos abiertas.
Nueva etapa en el común de los días,
brisa intentando posarse en cada rostro,
bienestar revestido de armonía,
serenidad en el hacer,
cántico de esperanza.
Junto a la luna aprendí a "mirar" con otros ojos
revoloteando el interior mío,
su aurora se me antojó prioridad
y a su lado el camino se hace atajo.
Llevo el cayado con la sensación
de ser portadora de la altura del aire,
con la ilusión de que las flores
no marchiten a mi paso su mirada.
Tiempo nuevo ajetreado
acechando cada ocaso
con los menguantes y crecientes de la luna
esperando una nueva plenitud .

                   Aquí estamos Chindas, cruzando tus ojos con los míos, muy negros los tuyos, los míos no tanto, pero entendiéndonos en este nuevo reto que el pueblo ha puesto en mi persona y que tu, mi buen perro, apenas puedes colaborar; pero tu sola compañía eleva el ánimo y nuestro monólogo-diálogo seguirá siendo un estímulo y un placer.

                   ¡Hasta la próxima semana!

jueves, 4 de junio de 2015

EL HILO

       Mientras la hebra sigue el antojo de mis manos en la labor emprendida, la cabeza aún convaleciente, busca sentido a este finísima trenza que espera de mi su lucida utilidad. Abrazo tras abrazo con el ganchillo, las cadenetas se convierten en terapia. El ovillo, en este caso blanco, con desatino, busca en el balanceo constante de la demanda permanecer estable. De soslayo miro  su  desasosiego pero sigo impasible tirando del hilo aún a sabiendas que no le agrada. A costa de sus inoportunos giros, para él, el trabajo hará feliz a quien va destinado.
         Como las horas gripales o de "andancio" son eternas, dan mucho en pensar y sacar conclusiones de la madeja de la vida. Independiente del color, el sendero es el mismo, se vaya en  automóvil o a pie. Reflexiones en voz baja ante tantos avatares que motivan a los seres humanos  a  actuar de un modo u otro, a buscar la satisfacción del ego a cualquier precio, a mirar a lo lejos para caer, pobrecillos, en el fango que se empeñan en ignorar estando a sus pies.

            Redes de pesca o de campos/arrastran y sostienen la cosecha .
            Sueltas poca cosa son/ maromas retorcidas.
            Las elabora la esperanza y las porta el esfuerzo.
            En solitario los brazos apenas las sostienen.
            En unión el fruto es abundante.

         Chindas, para ti igual es un cosido simple que un bordado y seguro que no sabes a dónde quiero ir a parar con tanto preámbulo. Verás, el ganchillo es un encaje sencillo al alcance de cualquier inteligencia, pero hay otro algo más complicado y muy bello, que es acertar con el encaje de bolillos que estos días están haciendo los políticos ¿Saldrá de sus habilidades unos pactos coherentes que beneficien al común de los españoles? Sin duda alguna la tijera tendrá que cortar los hilos sobrantes y la plancha rematar el esfuerzo. Dolorosa decisión para el hilo mutilado.
         Quedan pocos días para estrenar lideres en acción; expectativa y recelo con los principiantes. Observación permanente a las promesas de los veteranos en la costuras nacionales. Tal vez, pasadas las opciones de elegir, una buena gripe sea necesaria para que la fiebre haga cama y aclare actuaciones futuras.
           Mientras llega la realidad, amigo Chindas, regresemos a la normalidad  de estos días, asomándonos a la ventana para ver pasar a la cigüeña con una culebrilla en el pico.

sábado, 30 de mayo de 2015

MUTISMO

Chindas, está tan inflamada la garganta que ni un guau... sale a asomarse a la calle. Muda semana ésta tan llena de acontecimientos, ilusiones y desilusiones. Esta patria nuestra es así, un revoltijo de ideas y de ideales.
              Sumida en el silencio la luz se opaca,
  el árbol cae apoyando sus ramas en el viento.
  Tiembla el nido y el pajarillo se espanta,
  el sol y la sombra se abrazan.
  Cabalga el caballo por la pradera
  pisando el blando tejido de la hierba.
  A la espera están las flores, los balcones, los jardines
  para embellece y alicatar el aire con su color.
 
Mientras esto pasa, un nuevo ¡achís! atormenta mi nariz, la cabeza se embota y las teclas apenas retienen las palabras. Espero queridos lectores, que la próxima semana el río siga su cauce y una nueva idea agrande nuestra amistad. Gracias.

jueves, 21 de mayo de 2015

ELECCIONES

                   
           Chindas, no podemos seguir soslayando de nuestro diálogo-monólogo semanal el tema estrella de la actualidad nacional, que cual temporal de invierno se abalanza sobre nuestros pensamientos.
                 Ríos revueltos desbordan sus márgenes inundando hasta las raíces más alejadas  del devenir indiferente del español de a pie. Desorientada está la tórtola buscando la rama de olivo que anuncie el final de este diluvio de hechos deshonestos expuestos al aire. Vaivenes del arca anocheciendo el agua/ montañas onduladas intentando dar estabilidad y cordura al movimiento.
                Partidos, muchos Partidos, partiendo el  todo, fisurando los trozos grandes, dejando migajas de ideales esparcidas en los pequeños, y ¿sabes Chindas?, el ansia de ganar lo dan en llamar unidad, libertad e incluso pelean por honradez "electoral".
                     Mayo 2015, quedará subrayado en el calendario político. Una nueva legislatura en las Comunidades y Ayuntamientos asumirá la responsabilidad del bien común; las sillas plegables de los mítines y los altavoces, pasada la euforia de gritar, quedarán arrinconados hasta la próxima arenga multitudinaria.
                      Cuando acabe esta semana, tu y yo amigo mio, guardaremos un minuto de silencio por los ideales tirados a la papelera e intentando no oír los gritos de triunfo de los más "afortunados" salidos  del sorteo de las urnas. Los hechos vendrán después y la esperanza seguirá vestida de verde  esperando un traje nuevo.
                       Político con ideales nobles / entrega tu nobleza a la causa.
                       Político de sinceridad en el almaentréganos tu esfuerzo.
                       Político de honradez enraizada llega a casa y duerme tranquilo.
                       Político con  sabiduría / piensa, ayuda y sé tu mismo en cada mirada que te mire.
         Sombras habrá que las promesas desconocen y en el caminar conjunto con la claridad, despejará el daño que el color de los intereses personales agazapados, desaparecerá. 
             Con la sensación de que a partir del próximo lunes vamos a palpar esas realidades deseadas, demos un suspiro de gozo, al aire que acaricia nuestro futuro.

jueves, 14 de mayo de 2015

EL ARBOL CENTENARIO

        Chindas, ayer oíste el sonido de las campanas como un eco lejano, queriendo traspasar las fronteras de esos 105 años de existencia. El último árbol centenario de la localidad ha dejado este paisaje nuestro, vacío sin su presencia; generación longeva la suya en Requena. Con ánimo y lucidez total estaba al tanto del devenir de la localidad y su presencia en días festivos llenaba de aplausos su sonrisa.
            San Isidro como patrón de los labradores, este año echará en falta el humo de ese "farias" de la sobremesa festiva. La tierra queda yerma a su lado y el surco, huérfano de raíces, lamenta su partida.
            Salimos a pasear como cada día y el horizonte se hace más lejano, nada detiene la mirada, la sombra del árbol centenario desaparecido, no tiene donde cobijarse y se ha hecho sol, llanura, soledad rodeada de espigas amaneciendo.
            El agua del Canal sólo refleja cielo y ondulación delicada y respetuosa; bajo ella, los pececillos siguen sus ejercicios diarios de supervivencia.
            Ajeno estás Chindas, a los sentimientos del adiós sin retorno y correteas olfateando el paso de las aves que anidan por estas fechas en los humedales o de esas liebres y conejos que huyen de tu presencia. Me gusta verte feliz mariposeando con otros caninos que te encuentras seguidos de sus amos. El bozal te molesta y vienes para que te lo quite, sabes que tu rebeldía a entrar en casa al regreso dando paseos interminables por las calles del pueblo impiden tu libertad en el morro, para que ningún vecino se asuste con la formidable presencia de tu raza adulta.
            Mi mirada se pierde en el infinito recordatorio de aquellos seres queridos, longevos también, que dejaron sus huellas enraizadas en esta alameda hoy vacía.
            Aleteo de pajarillos buscando la anécdota donde posarse, trinos desperdigados entre las hojas caídas, lluvia derramando suspiros.
            Coronas con cintas y flores reposan al lado del último huésped de su casa.
            ¡105 años! Feliciano, que la plenitud de esa otra vida llene de bienestar tu existencia.