jueves, 24 de febrero de 2011

Interrogantes


¿Por qué .....?
 Soy un animal curioso que indaga qué se esconde en los agujeros del campo, qué hay detrás de las matas o si la persona con la que me cruzo siente ante mi presencia recelo y miedo o complacencia. Mi gran instrumento de aproximación a los problemas es el olfato.A veces me precipito y pago las consecuencias. Hay remontando el Canal, frente a la segunda toja, al menos una nutria. La olfateo, veo su estela en el agua y le suelo ladrar, pero esta ocasión ha sido especial, yo olofateaba el suelo, mi acompañante la vio en la sirga, me hizo una señal y me puse al acecho. Al ver que huía me precipité en su persecución y caí al agua. Venía el caudal tan bajo que no podía salir y tuvo que ayudarme mi socio a volver a tierra firme.

Los animales y más las personas se dejan llevar por las primeras impresiones, no se interrogan y acaban dejándose llevar a corrientes peligrosas.
La canciller alemana exige que los salarios se ajusten a la productividad para ampliar el fondo de rescate europeo. Magnífica nutria la cancillera. ¿La seguimos al agua? Otro “nutrio” el presidente del círculo de empresarios se permite afirmar (Norte de Castilla) que quienes nos sacarán de la crisis serán los empresarios y que son necesarias reformas màs profundas para que los costes se ajusten a la producción y así poder invertir. ¿Qué ajustes? Salarios, cuotas a la segurida social y costes de despido.¡Qué bien nos atrae al agua, su elemento!
¿Olfateamos bien? ¿Nos preguntamos qué se esconde tras esas manifestaciones?
¿Qué es productividad económica? ¿No es un concepto que relaciona los costes de producción y el valor de lo producido? ¿Sólo hay costes salariales? ¿Qué hay de las materias primas, de la energía, de la tecnología, de la dirección y organización, de la financiación?
¿Por qué el valor de la producción de un trabajador en su país no desarrollado se multiplica por más de diez en uno desarrollado?
¿Es necesario considerar a los trabajadores, que son personas, en inferioridad de condiciones a los productos que no se pueden vender a precios de dumping y se exige que los salarios bajen libremente?
¿Pueden los estados o la Unión Europea regular condiciones de salubridad, higiene o etiquetado y no deben regular la sana condición de los salarios? Cuando gobernantes y empresarios hablan de ajustar los salarios a la productividad s¿e refieren también a que cuando esta aumente se refiera en esclusiva como ahora a los salarios, y no a la organización y a la tecnología es decir a los ejecutivos y al capìtal?
¿Cómo es que las mismas empresas que ajustan (reducen) sus plantillas y congelan los salarios aumenten sus dividendos o repartan bonus entre sus ejecutivos?
Si un empresario asume que para lanzar su negocio ha de pagar escrupulosamente materias primas, energía y tecnología ¿por qué no acepta también el pago digno de sus asalariados?
¡Cuántos interrogantes! Y muchos más y más profundos que sin duda se harán los interesados

Aunque esté medio mareado con tanta pregunta puedo asegurar que ya no hay nutria que me lleve al agua.

viernes, 18 de febrero de 2011

Importa

Refugio de "El Golobar"
Solemos etiquetar los acontecimientos, las cosas, las personas. Las mariposas aparecen en primavera. El otoño es la estación de los mosquitos. La realidad suele escapar a estos esquemas. Antes de estos días de lluvia hemos tenido noches de helada y tardes soleadas, serenas. En la cálida tranquilidad del atardecer, reposo. Los árboles del Canal no cimbrean ninguna de sus ramas. Solo los pájaros con sus vuelos están en movimiento, los pájaros y los mosquitos a pesar de estar a mediados de febrero y, ¡oh maravilla! mi socio y yo hemos quedado embobados contemplando una maripoa multicolor.

Y como mosquitos y mariposas rompen los tópicos, también el discurso de nuestra charla nos lleva a consideraciones que son un tanto peregrinas.

Estamos a tres meses de las elecciones municipales y abundan los comentarios críticos o encomiásticos sobre determinadas personas y sus actuaciones y pensamos en alcaldes como Jambrina, De Manuel, Heliodoro o presidentes de diputación como Polo , Mañueco o Martín. Nadie recuerda a Angel Casas Carnicero, sí, el que fue el último presidente de la diputación palentina del franquismo.
Cierto que el médico don Angel fue puesto a dedo por una dictadura y ya está todo dicho, es un sujeto de condena, de repulsa, del olvido.. No hay mariposas en febrero.
Muy importante es el régimen político y una dictadura coarta la libre actuación de los ciudadanos, pero, así como no hay democracia que redima a quienes actúan sin normas éticas, no hay dictadura que quebrante la vertebración ética de muchos ciudadanos, trabajadores y empresarios, maestros y artistas...y hasta servidores de la comunidad en cargos políticos.
En fin que importan las personas, no los tópicos, y las personas se conocen por sus obras.
Cuando don Angel fue presidente, no había comunidad autónoma así que la labor de la diputación podía ser más determinante que ahora. Con él lo fue.
Algunas de sus actuaciones respondieron a las esperanzas que se ponen en la actuación de una diputación, mejora de servicios a los pueblos, accesos, agua, teléfono o dar un servicio sanitario digno a los que entonces carecían de seguridad social a través del hospital provincial.
Pero además de eso tuvo una visión genial de los puntos esenciales para el desarrollo de Palencia y volcó en ellos su capacidad y la lucha por conseguir el apoyo de quienes lo podían realizar.
Eran necesarias buenas comunicaciones y consiguió la autovía Valladolid-Palencia. Atraer industria y la factoría de FASA en Villamuriel es el resultado.Promover el turismo y activó la Olmeda, el castillo de Monzón, la cueva de los franceses, el mesón de Villalcázar, el refugio de Golobar y la “pagoda” de Dueñas como punto de bienvenida a la provincia. Agricultura y ganadería con granjas esperimentales, mercados de ganado como el impresionante de Cervera que quería acercarnos al éxito el de Torrelavega. Y como toda obra de emprendedor tuvo fracasos, como el Golobar, la pagoda o el mercado ganadero de Cervera, mas ¿qué otro personaje ha tenido otra visión más clara y determinante de nuestra provincia?
Llegó la democracia y como él no era un ser capaz de maniobrar para colocarse y no hubo ningún partido que le juzgase aprovechable con su etiqueta de político franquista no se ha vuelto a hablar de él.
Don Angel es una gran persona. Fue un servidor fiel de la provincia y jamás se sirvió de ella. Es admirable hasta en sus fracasos.

La labor de Casas Carnicero, porque la hizo en la época en que la hizo, es más bella y atrayente como la admiración que despertó en nosotros la mariposa volando en la tarde serena del mes de febrero.

jueves, 10 de febrero de 2011

La despoblación

Venimos rumiando en nuestras salidas vespertinas el tema de la despoblación. Hace unos minutos que se ha puesto el sol. Ha anochecido y en el alto del camino de Cabañas nos paramos contemplando el horizonte. El cielo al oeste, por Marcilla es una explosión de matices del rojo al gris, los campos un entorno de formas curvas sobre el que destacan las oscuras siluetas de once árboles. No hay voces ni sonidos. ¿Es esta soledad silenciosa la expresión de la despoblación? Esas siluetas de árboles apenas configurados por la tenue luz de la incipiente noche es la belleza de la vida, la fuerza, la esperanza.

Los datos que hacen referencia a Castilla y León, a Palencia y a sus pueblos son apabullantes.La despoblación sigue su curso.Solo la provincia de Valladolid aumenta en su número de habitantes. En Palencia hasta la capital pierde población y el índice de fallecidos duplica a los nacimientos.
Y ya tenemos a los periodistas, a los políticos y a los demógrafos metiéndonos el resuello en el cuerpo por este agujero negro en que vivimos y para el que se piden soluciones que por el momento ni se ven claras ni efectivas.
Peor es la situación de centenares de pueblos como Requena, sin niños, sin jóvenes, con muy pocos activos y aunque escasos una mayoría de viejos jubilados. La despoblación no es un buen dato y tiene sus causas y sus consecuencias, pero no por mirar obsesivamente el agujero y lamentarnos este va a desaparecer.
Lo importante son los ciudadanos, los habitantes de esta región, sus oportunidades para una vida digna, para una buena educación, sanidad, cultura, seguridad, en satisfacción de la gente. Lo que importa es la calidad de vida no su cantidad.
Que nuestros jóvenes, bien formados, encuentren su oportunidad en Madrid o en Chicago será motivo de alegría para ellos y sus padres y satisfacción y orgullo para todos.
Y es que si somos constantes y logramos alta calidad educativa, buenos servicios, seguridad y comunicaciones, la región comenzará a estabilizarse, y superaremos el problema que nos atenaza.
Conviene no obstante tener en cuenta, para no autoflagelarnos algunas constataciones:
- Ni en educación, ni en sanidad, ni en cultura ocupamos el furgón de cola peninsular. Habrá que insistir y mejorar, sobre todo en educación.
- Por las causas que los demógrafos nos dicen, la pirámide de población es amplia en la cúspide y estrecha en la base. Seguiremos durante años teniendo más mortalidad que natalidad. Lo importante es la fecundidad de la generación capaz de tener hijos. Si esta es la adecuada llegará el equilibrio.
- Muchos países con escasa población son modelo de desarrollo. Pensemos en los países nórdicos.
- Nuestros paisanos triunfadores en la emigración pueden ser activos valedores de lo que emprendamos.
- Ah, si la despoblación de nuestros pueblos es del tamaño que vemos, es hora de una nueva configuración territorial acorde con la situación.

Nosotros estamos felices de vivir en Requena. Todos nos conocemos, personas y animales de compañía. Es fantástico salir a la calle y que al que encuentres te salude, te festeje y te acaricie. Mientras haya vida en Requena, no lloraremos, festejaremos la vida.

jueves, 3 de febrero de 2011

La culpa es de Zapatero

Mi socio se ha puesto las botas de montaña y como yo tengo zapatos con polainas de cuero, nos hemos lanzado al campo. Esta noche ha nevado y, a estas horas de la tarde, la nieve ha desaparecido, no así la humedad. No se ve ni un alma en el pueblo, ni perros, ni gatos, tampoco en el campo. Solo en los altos chopos graznan los cuervos. El tiempo, el espacio es gris, triste desapacible, como la crisis que atenaza nuestro tiempo y nuestro espacio.

Y por supuesto, la culpa es de Zapatero ¡Qué magnífico chivo que espíe y tranquilice las angustias, temores y posibles culpas de los españoles!
De este tiempo invernal bien explican sus causas las mujeres y los hombres del tiempo a base masas ciclónicas y anticiclónicas, vientos y nubes. Las causas del invernal tiempo económico nos lo explican algunos de formas concisa y brutal: La culpa es del ladrillo, de los bancos que lo alimentaron y del gobierno, que primero dejó hacer, continuó sin ver el problema y por fin buscó el remedio salvando a la banca y exprimiendo al pueblo.. Y el gobierno es Zapatero.

Ya en casa, al abrigo del fuego, se impone una reflexión más reposada,
Salió España de los tiempos difíciles de la transición con tres fuerzas impulsoras: el optimismo sincero de que llegaban tiempos mejores, la capacidad de trabajo y sacrificio de los que habían trabajado duro buscando para ellos y sus hijos una realidad mejor tanto en el interior como emigrando por media Europa, y el sentido de tarea común de cooperación.
Con esfuerzo y con la ayuda de fondos europeos la construcción era una tarea necesaria y rentable. El país necesitaba las infraestructuras de las que carecía, los movimientos de población pedían la construcción de viviendas y edificios de servicios públicos como los educativos y los sanitarios, los inmuebles de las nuevas o renovadas empresas. A esto se agregaba la demanda turística y con el tiempo la segunda vivienda.
La fiebre de la construcción no nació de la especulación, sino de la necesidad y fue el gran motor del desarrollo y que, a pesar de la crisis, hoy gozamos.
Pero lo bueno es corruptible y llegó la especulación del suelo y las nuevas urbanizaciones, se construyó masivamente, vendiéndose todo aún antes de terminar los edificios ya que estos se revalorizan de forma prodigiosa.
Todos contribuyeron a inflar el globo. Los ayuntamientos consiguiendo fondos del suelo urbanizable. Las empresas multiplicando su actividad y el precio de sus productos. Las familias consiguiendo pisos para vivir y para invertir. Los bancos prestando a promotores, constructores y compradores y hacienda con el aumento de sus ingresos. Y era tan jugosa la tarta que muchos no se resistieron a actividades delictivas. Soborno a autoridades municipales, cobros por encima del valor de los pisos, blanqueo de dinero.
Y los bancos prestaban alegremente y empresas y ciudadanos se endeudaban por decenas de años.
Nadie puso el cascabel al gato pues todos salían beneficiados y actuar contra corriente requería mucha inteligencia y determinación ¿Qué ciudadano podría negarse a adquirir piso que se revalorizaba si le daban dinero sin dificultades?¿Quién elegiría a un partido que pusiera freno al progreso en el municipio o en el país? Y ¿Qué banquero podría resistirse al cobro de intereses tan seguros?
¡Ay Zapatero, qué zapateritos somos todos!
Y ha llegado la crisis y por fin hay un acuerdo general para poner remedio a sus consecuencias y comenzar de nuevo.
Lo que pasa es que muchos ciudadanos están pagando los errores cometidos por todos, son los parados, los desahuciados, los autónomos arruinados y tal vez lo pague Zapatero como dirigente político ¿Lo pagan de modo semejante los dirigentes bancarios y empresariales?

Ahora es el momento de arrimar todos el hombro, ponerse las botas y salir al campo aunque el día esté gris y Zapatero no lo arregle.

jueves, 27 de enero de 2011

Perversiones educativas

Después de semanas sin sol gozamos de días luminosos, pero hemos pasado de temperaturas suaves a fuertes heladas y la sensación de frío se acentúa con el gélido viento del norte. Con todo salimos a pasear comentando lo que nos preocupa. En la última salida, al caer la tarde, no vimos bicho viviente, ni patos, ni conejos, ni perdices, ni tan siquiera tordos. Tuve que conformarme con husmear en las huras de los topillos.


Así que vueltos a casa, y teniendo en cuenta la proximidad del día del maestro, nos rascamos las orejas pensando en que, en la educación, luminosas ideas y normas pueden congelarse y transformar el bullicioso y creativo mundo de los niños en un gélido yermo sin tórtolas, ni perdices. Estamos tratando de perversiones educativas.
¿Quién duda que los muchachos deben alcanzar un nivel de desarrollo, de habilidades y de conocimientos que les permita insertarse como personas activas en el entramado social? Una norma de contenidos mínimos es, pues, algo adecuado y brillante. Aparecen también como adecuados, niveles, calificaciones, aprobados y suspensos, recuperaciones, repeticiones de curso y el graduado escolar.
Así se crean las leyes, los reglamentos, las normas que configuran el sistema educativo, lógico, aunque como todo ordenamiento criticable y perfectible.
El problema aparece cuando la aplicación del sistema fracasa porque surgen las perversiones educativas, es decir lo normalizado para lograr unos buenos resultados revierte en todo lo contrario.
Y una gran perversión, origen de otras muchas es la aparición del maestro justiciero que encuentra la razón de su actuar en la aplicación fiel de las normas.
De esa perversión nace la aplicación de la nota como la justa calificación del nivel alcanzado en la materia por el alumno, cuando es un recurso pedagógico para que el alumno, padres y maestro estimen los prometedores avances y las carencias a corregir con las actividades de todos.
El suspenso arrastra la necesidad de recuperar que lleva al alumno a la ingrata tarea de conseguir en solitario lo que no alcanzó con sus compañeros, perdiendo impulso en las nuevas actividades y preparando nuevos suspensos.
La acumulación de suspensos a lo largo del curso lleva a resultados negativos en la evaluación final y a repeticiones de curso.
El número alto de repetidores de curso, descolocados por la edad, desmotivados y con baja autoestima escolar, intentan destacar al menos por la “valentía” de la indisciplina, repercutiendo en el rendimiento del grupo.
Y como perversión final el fracaso escolar del 35 por ciento del alumnado a pesar de los muchos medios gastados, de la benignidad del profesorado y de colocar los mínimos a un nivel muy bajo.
Estas perversiones son tan evidentes que el sistema intenta remediarlas mediante adaptaciones, atención a casos especiales y creando grupos de diversificación.
El maestro vocacional está más allá de la norma, no porque no la conozca o la desprecie, sino porque sabe que su objetivo es conseguir el desarrollo adecuado del niño y colabora con él orientando, estimulando, proponiendo actividades educativas, evaluando con él sus logros y fracasos y ayudando a superar estos y así casi siempre se consigue que, sin pretenderlo, el nivel que la ley exige, se supere.
El maestro “maestro”, respetando el marco normativo está más allá de sus aspectos constrictivos que no le son necesarios como al buen ciudadano le sobran las normas penales.

Y seguimos esperando no este sol invernal sino el tibio sol de primavera que anuncia la vida.

jueves, 20 de enero de 2011

Entre nieblas y brumas

Jorge Semprún
Mi socio me ha dicho en el paseo vespertino que ya es hora de que volvamos a hablar del artículo “Lo único que he traicionado es a mí mismo. Jorge Semprún.” de Juan Cruz.

El tiempo de estos días de enero es extraño. Las temperaturas son tan suaves que se ven abultar las yemas de los árboles y hasta hay mosquitos en el Canal. Los días pasan y no vemos el sol, las nieblas y las brumas lo impiden y el suelo y la hierba están húmedos y llorosos.

En la historia de las naciones y en las historias personales hay también tiempos de niebla y aunque esta levante, a veces, las brumas permanecen y no permiten el brillo, el fulgor, la luminosidad del sol.
Es Semprún un personaje singular, escritor, intelectual. En el artículo se narra su temprana actuación en la resistencia francesa, su tortura en manos de la Gestapo, su estancia en los campos de concentración, su militancia en el partido comunista y su afirmación de que gran parte de su vida ha consistido en dejar de ser un buen comunista para ser un buen demócrata,
La actitud del exministro de cultura español es admirable. No oculta su pasado de comunista estalinista y da fe de su larga actuación como intelectual escritor por una Europa democrática.
Hoy que se habla tanto de la memoria histórica, Semprún, refiriéndose a Carrillo afirma que tiene un bloqueo de memoria total. Hay una época desde 1944 a 1948 de la cual él no quiere hablar. Es la época en la que con Uribe y la Pasionaria reconquistan el poder del partido a base de eliminar física o políticamente a todos los anteriores dirigentes del partido.
Por cierto que esa densa niebla de la memoria de Carrillo va acompañada también de alguna bruma, como el no reconocimiento de que fue Stalin el que inventó la táctica de Comisiones Obreras, cuando le afirman que las masas en España estaban en los sindicatos verticales y él sugirió que trabajaran allí.
Mi socio ha sentido especial veneración por Semprún, activo, inteligente e íntegro, pero después de este artículo, la visión luminosa que de él tenía en algo se ha ensombrecido. Por supuesto que sigue considerándole un hombre admirable y honorable, pero hay afirmaciones sinceras pero dolorosas: “¿Me arrepiento de haber sido militante del comunismo estaliniano? No. Creo que en aquel momento había una justificación para ello.”
“Pero en España, cualquiera que fueran los crímenes de Stalin, luchar con el Partido Comunista contra Franco valía la pena”

Qué duro se nos hace que alguien siga pensando que había justificación para pertenecer como militante y como dirigente de un partido, que siguiendo las técnicas criminales de Stalin, elimina físicamente a sus exdirigentes, o que luchar en un partido estaliniano contra Franco merecía la pena. Claro que ha merecido la pena combatir el franquismo desde posiciones justas, pero ¿no merecía también la pena luchar contra los crímenes de Stalin y de aquellos dirigentes del partido comunista español?

La posición de Semprún, que creemos que lo hacía desde posiciones personales justas, es la misma , aunque parezca opuesta, a la de muchos españoles que creyeron que valía la pena dar su apoyo a Franco invocando el combate contra el sistema totalitario y criminal de Stalin y su proyección en España.

Hemos vuelto a casa sin ver la puesta del sol, la bruma lo ha impedido. Suspiramos por los días luminosos y claros lo mismo que deseamos que desaparezcan las nieblas y brumas de la memoria.