jueves, 20 de marzo de 2014

AL FIN LLEGÓ

         Al fin llegó retardada y temerosa. Han sido los elementos: lluvia, frío y sol quienes la han empujado a soñar con brotes nuevos, con plenitud en ciernes de la belleza.
Sonríe el tallo mostrando sus engendros, aspirando a verlos crecer. Paladea la abeja el primer néctar entre zumbidos de algazara. El sombrero de la tierra se llena de trinos bajo él y las cigüeñas en la torre del campanario comienzan a anidar.
Primavera, la pariente más querida del otoñal vivir. Los cristales de mi ventana, tan traslúcidos ellos, empiezan a avergonzarme cuando el sol les mira de frente. Tendré que acariciarles. Me asomo corriendo la cortina y te veo, Chindas, tumbado con placer junto al seto del patio, aplastando los lirios que pujan por salir mientras la hierba del césped te mira también, pausadamente.
Cascabeles de primavera, alegría trepando por el corazón hasta alcanzar la punta de las copas de los árboles. Sueños despertando a la nueva realidad. Viajo y contemplo el campo con su alfombra verde extendida invitando a pasear nuestros pies en ella, mientras en la lontananza, la nieve blanca sigue posada en las cumbres de las montañas.
Verde y blanco, esperanza e ilusión; arriba, el cielo vestido de sol. Los eólicos dan vueltas  una y otra vez, entre sus aspas retienen trozos de aire y luz. Vuelvo a mi patio y una florecilla se escapa del almendro y llega a posarse en mi mano, la llevo instintivamente a mis labios besando su corola con la ternura y el amor con que se besa a un recién nacido. Corazón de poesía en su vuelo. Sonrisas de la tarde. Palomas alcanzando el paraíso. Flores de primavera.

jueves, 13 de marzo de 2014

MARCILLA - DÍA DE LA MUJER TRABAJADORA

            Cuando la ilusión de un pueblo se viste de "Maribel" todo lo imaginable se hace posible. Mujer trabajadora de agrupar los sueños, disfrazar la aventura, sembrar la inquietud de compartir el ocio fomentando la unidad y la amistad, estrena uno de sus muchos logros realizados en el día de ayer en Marcilla.
Invitadas de excepción, abrimos los ojos a este dinamismo sin límites hecho azúcar; paladeamos la belleza de su casa-museo que almacena las sonrisas de otras épocas más calladas, olvidadas en las lagunas de la mente o simplemente inútiles objetos pasados por el tamiz.
El carnaval dejó para este día su broche plateado en el patio, allí brillaba la sardina en ese mar de aire reposando ante la admiración más graciosa de su colorido. Escamas de color de luna hacían resaltar aún más sus ojos de azabache que parecían invitar a mirarlos. Cánticos de singulares risas fructificaban sus notas en torno a esta falla engalanada para pasear las calles antes de  acercarse a su final. ¿Entierro de la sardina?, más bien incineración, porque volátil se hizo ante nuestra expectativa presencia.
Aplausos en el adiós sin lágrimas, en brazos enlazados en el corro de despedida. Brasas azules se movían ansiosas de atrapar los rojos amarillentos que poco a poco buscaban su vestido gris hasta quedar sumidas en el silencio del suelo de la plaza.
Mujeres y hombres, presidenta de la Asociación del evento y alcalde local daban fe de un ritual que va a convertirse en institución socio-festiva de la población. Contemplando, una vez más, ese armazón de hierro que desnudo se exhibía sin apuro agotando el calor de sus "carnes" de cartón bajo su vientre, fuimos dejando que paladease su soledad en la noche ya cerrada.
Celebración " fraternal" junto a la mesa aviada con el esfuerzo y entusiasmo de la amistad compartida sin exclusión alguna. Disfraces de alegorías y corazones abiertos al compañerismo sin distinción de edades. Pregón armónico, jocoso e inteligente. Aplausos y risas. Enhorabuena.
Regalos al paladar iban desgranando el entusiasmo y una queimada gallega, calor en el alma de Maribel, poniendo punto final, vuelve a acentuar el regustillo de esta convivencia vecinal sintiéndonos parte del todo. La carretera llena de serenata oscura, hace brillar aún más los faros de nuestro coche y en el interior, las flores de papel son en nuestra manos, el retorno a la magnitud de la paz invitada.    
Marcilla de Campos queda atrás saboreando la jornada, el esfuerzo. Socios y colaboradoras entre ellas la mencionada, retiran de su cuerpo el mandil blanco y el gorro alto que coronaba su testa como chef de altura de fama bien ganada.
Algarabía de florecillas en el ramo de la amistad, pequeñas mariposas queriendo posarse hasta perpetuar los encuentros, las alegrías y el horizonte común de la soledad de los pueblos llenándolos de luz.

jueves, 6 de marzo de 2014

ZARANDAJAS DEL TIEMPO

Cuando al tiempo le da por reir sin previo aviso, nos achicharra y desperdiga nuestras bufandas y abrigos por la ensoñación de la llegada prematura de la primavera. Al contrario, si su voz es bronca y dominante, hiela al aliento que por descuido asoma al exterior.
Pesada está la atmósfera con su temporal oceánico que alborota los mares y ruge, cual león enjaulado y con hambre. Espuma blanca se eleva a cotas de espectacular belleza golpeando la ira y el desacuerdo; la fuerza indómita del corazón del agua se empotra en los límites de la pacífica orilla, saltándola. Pececillos asustados son mecidos de tal manera que su habitat desaparece y desorienta su peculiar lecho de convivencia. La arena de la playa es bañada a deshora y con fuerza y llora suspiros de media noche.
El tiempo en el interior adorna las montañas, las cubre y aseda con un puntillismo de tal perfección que embobada queda la mirada. Esos blancos azulados que refulgen de placer si un rayo de sol se posa en ellos, extasía y detiene las saetas del reloj. Maravillosos paisajes de niveles dispares. Pero sigamos el devenir de este invierno que pronto termina. La meseta, los valles con sus ríos y la campiña horizontal de Castilla por nosotros conocida, mi buen Chindas, detiene con un stop obligado los vientos aviesos que de esos espacios anteriores gustan de acercarse expulsando su aliento maloliente. Aires con nostalgia de sol, impregnados de partículas con albura fresca y penetrante, se entremeten en los lugares más recónditos enlodando la templanza.
Zarandajas del tiempo baladrón, que tan pronto es brisa, cómo huracán, jaquetón o presumido, y al momento es agresivo y timorato. Estación ésta del invierno, rodeada de desniveles climáticos que a los seres de sangre caliente atormenta, con la misma naturalidad que le aporta gozosa experiencia, en los deportes o en el fuego del hogar, cómo les acurruca en la secuencia de la tristeza y desfinada armonía de las ventanas con fisuras .
Primavera en ciernes, paseos de la tarde en rebeca de colores, dejemos al tiempo con sus  bagatelas intentando dar el trueque a nuestros sentidos en su alternancia de sabores de elementos helados. Su camino termina y las gorriones empiezan a anunciar su llegada con trinos matinales.
       

jueves, 27 de febrero de 2014

El AZAR


       Chindas, hoy la prensa nos da la noticia de que la Asociación de apoyo a los ludópatas reanuda su actividad (en Palencia).
          Silueta del desatino en el perfíl del adicto,/ silueta de la mano tendida de estas Asociaciones fundadas sin ánimo de lucro/ para desmarañar la madeja que les envuelve y hacerles libres de nuevo.
Inquietud social de equipos ténicos voluntarios, unidos en ese ideal común de ayudar sin reservas a superar adicciones que aportan lágrimas a las familias, deterioro personal, desequilibrio y alejamiento.
Llanto de ojos fijos en los juegos, en las nuevas tecnologías, en el aislamiento. Angustia que lacera el corazón con voces altas, con punzadas de portazos, con desafectos juzgados, con la ansiedad del premio que no llega. Una vez más, pobreza en la mente que enferma sin saberlo por  placer. Niños que comienzan su andadura en esta senda con las "maquinitas" (varias) que con gran cariño les regalan sus abuelos, amistades familiares o los mismos padres para que sean igual que los demás... y no ven que les aisla.
Tristeza próxima en esta sociedad nuestra que se evade queriendo poner horizontes nuevos en los abismos de su billetera de piel de becerro o de plático. Penas y deseos insatisfechos van juntos también por nuestra provincia amalgamando tensión y relax, ego y familia.
Vuelve la Asociación El Azar, con renovada inquietud de ayudar a superar este trance de desunión, de enfermiza e irreconocible adicción. Llega la primavera adelantada a los primeros en beneficiarse de su actividad. Palabras de aliento estrechan las manos de estas víctimas proclives al  manejo inconsciente de la mente necesitada y con la sonrisa y amabilidad del profesional, a nuestro amigo el ludópata se le ayuda a abrir su vida a la esperanza, a su renacer como persona con grandes valores en su interior adormecidos e ignorados incluso por su entorno familiar o social.
Caminante de la vida, no eres río que imperiosamente tiene que seguir hacia el mar sin poder cambiar el rumbo de su corriente; eres tú con tu circunstancia negativa, humano es caer pero levantarte de nuevo es poseerte, valorar tu fuerza de voluntad y dignificar tu dominio.
Jugador que tiemblas ante bienes perdidos, jugador que huyes hacia atrás con la venda anocheciendo tu mirada, puedes volver a ser la risa, la bondad perdida, el ser amado que estrena cada día la vitalidad de la libertad sin contrapesos.
El azar de la suerte está en EL AZAR que te llama.
        Por tu capacidad de amar a los tuyos ACUDE a esta Asociación que te brinda su ayuda, junto a ella tendrás el coraje de dar la cara y alcanzar la paz que necesitas. ¡Ánimo, estamos contigo!

Si quieres contactar con la asociación:

http://elazarpalencia.blogspot.com.es/

jueves, 20 de febrero de 2014

FIEBRE DEL ORO

Fiebre, del oro llamado LIBERTAD.
Inmigrantes de palidez oscura/
atletas del hambre distante que pone alas al deseo
y con pértiga de decisión/
dan el salto a la libertad cautiva.
 
Las guerras en sus países señorean la ambición de poseer hollando la tierra que acaricia a sus hijos con pies descalzos.
¡Huid! gritan los escombros/
¡Huid! gritan los asedios, el llanto de los niños,
la juventud perdida en violaciones, en indiferencia, en menosprecio.
¡Huye! arranca la voz a la madre suplicando el abandono.
Mujeres de entrañas forzadas por necesidad, inseguridad en el vivir.

Encendida la llama presa de la huida, desafían los abismos
y mecidos en olas de esperanza la patera se balancea y apresura el lance.                       
Saltarinas gotas de salado paladar caen sobre los rostros empapados,
agrietados, con miradas oteando el horizonte y la tierra del futuro libre.
Inanición y muerte acompaña la travesía.
Inmigrante de pisada tambaleante y frío en el alma, llagado peregrino de la noche
que al despuntar el día el stop te recibe abrazado al rechazo.

Nadie te explicó iluso amigo la saturación en puertas europeas,
nadie te alertó de esa otra guerra silenciosa que deambula por las calles,
que no te rechaza a ti sino a tu indigencia.
Reivindicas derecho de extranjero sin aliento, con el único derecho de ser humano.
Agresividad en la impotencia y urgencia de vivir. Cultura del cansancio y la penuria.

Mar de lágrimas formado, donde yacen las risas de salida, donde callan los olvidos esperados.

jueves, 13 de febrero de 2014

EL ENCANTO

   
     Chindas, estás mirando como selecciono papeles que en distintas carpetas guardo con mimo, como reliquias de devoción y entrañables ideas.
   Encanto de aconteceres que en la carpeta del tiempo yacen, caligrafiados unos, con letra de imprenta otros. Sus rasgos pusieron reflejos a pensamientos, a hechos del día a día. Para algunos baladís sucesos o expresiones de sentimientos, para otros obras maestras retenidas en las páginas arrancadas de la prensa o de una revista; rememorada evocación en una noche de insomnio.
    Luces de amanecida en relatos escogidos en día de calma y gozo; placer que el autor regala a las masas en libros transeúntes, o frases oídas que un escuchante escribe en un papel minúsculo para, a solas, recrear su mente sensible.
    Encanto de conservados pareceres, hemeroteca privada de sencillez cautivadora, de nostalgias retenidas ahora abiertas, de placeres del saber vividos. Ahí duermen, almacenados, revueltos, autores de distinta creación esperando ser herencia apetecida. Cálidas manos con mirada curiosa hojearán, ojeando, tan curiosa dádiva.
    Mi amigo canino, sé que para ti sólo son papeles viejos que me empeño en mimar y tú me exiges caricias iguales, pero no es posible equiparar afectos, tú eres el hoy y ellos mis pasos desde la infancia revestidos de fortaleza en sus raíces, patrimonio de la mente que madura cada día posando sabiduría en estos pies de la cultura.
     Recóndita sensación de alegría en cada carpeta o libro abierto al cruzar nuestras miradas. Sin pensarlo he despertado su espejismo de vivir de nuevo, de salir del encierro para volver a renacer en  las mentes actuales. Entretenimiento de los dedos pasando por encima de la tinta solícita; un arpegio de melodía apaciguado en el silencio del escondite.
  Vuelvo a repetir la palabra "encanto" para que  nuestros lectores paladeen el sabor de las cosas arrinconadas, las miren, vean lo que para los allegados fueron compañeros/as de viaje, espontánea aparición en la estantería.
     Manos entrelazadas del ayer y la sensación viva de este momento, generosa realidad del destino final que no termina. Paradoja de la existencia.

jueves, 6 de febrero de 2014

¡QUE DECEPCIÓN!

Chindas te voy a contar....
Conocí a un hombre bueno con ideales, joven y con madurez para llevarlos a cabo, remunerado lógicamente; de carácter amble, elocuencia insegura pero de oídos atentos. Ocupó cargos sociales y cada día sus noches eran tranquilas porque su sensibilidad le permitía durante el día estrechar la mano con sinceridad.
Tales eran sus dones que llegó a ser Alcalde de su ciudad. Alivio para muchos que oteaban el horizonte con los prismáticos de la esperanza. Nuestro hombre "bueno", empezó a revestirse de político: sonrisa fácil, saludos con mirada ausente, prisas que alejaban los sonidos de las demandas. Poses para la prensa, testigo prolongado de su labor municipal, pero...con dos caras, la fotográfica y la escrita.
 Sí, Chindas, hay promesas incumplidas también en provincias, podemos constatarlo en las hemerotecas; por ejemplo animar a un colectivo en sus inicios de trabajo social ofreciendo aportarse a sí mismo, si se precisaba, a subir unos muebles a la Sede de ésta. Todo un gesto de entendimiento de lo que es servir a una comunidad sin ánimo de lucro y sin el boato del cargo.
Un móvil era la demanda, usado, de segunda mano, pero imprescindible para empezar la andadura de comunicación entre socios afectados y la Asociación de Ayuda. Si retiraban un ordenador sería el completo del apoyo, se le sugiere... Toma nota y con la bondad que le sale del alma piensa y dice que él tiene uno que nos podía valer.
La prensa escrita recoge y publica todo esto.
Sonrisas esperanzadas cruzan la puerta del Consistorio. ¡Es sencillo y parece sincero! Ya podemos empezar la tarea.
Han pasado unos meses y nuestro hombre "bueno" con ideales ha aparcado sus palabras de estímulo y colaboración en la carpeta de su política muda. ¡Qué decepción!

 Si algún lector puede facilitarnos alguna de estas herramientas se lo agradeceríamos. 
¡Guauu! = ¡Gracias!