domingo, 13 de mayo de 2018

INDIGNACIÓN Y VERGÜENZA


No es necesario precisar qué episodio actual ha levantado más protestas de indignación en las redes sociales de comunicación y en la calle.
España está conmocionada por la sentencia del juicio de la Manada. No es necesario hablar de ello, por lo demás, aún está en proceso judicial pues quedan los recursos ante tribunales superiores.
Lo extraño es que esta sociedad tan escandalizada no reaccione ante otros hechos igualmente reprobables.
¿Cuántos miles de mujeres este mismo día son violadas, estando sometidas a una auténtica esclavitud, obligadas con amenazas, castigos y todo tipo de violencias?
Sí, hay miles de mujeres en nuestro país que no ejercen la prostitución por decisión propia, sino que la ejercen porque han sido engañadas, a veces traídas de otros países con falsas promesas y actuando por temor, amenazas que llegan a sus familias, o por maltrato.
Cuando los culpables son detenidos, ¿la sociedad exige que sean juzgados por violación, repetida múltiples veces, por secuestro y por maltrato?
¿Cómo no existe un movimiento cívico exigiendo acabar con esta auténtica vergüenza de los países 
ricos?
¿Será porque hombres de todo pelaje acuden a estos servicios sin preguntar si son forzados o de menores?
¿O es que también las mujeres los consideran ajenos a ellas, indignos de un mundo de personas iguales y humanos?
¿Cómo los juicios no encuentran un tratamiento eficaz en medios de comunicación y redes sociales?
Está muy bien que la sociedad reaccione ante hechos tan lamentables como los sucedidos en los sanfermines, pero también sería necesario reaccionar ante la plaga de violadores de autentica trata de mujeres.

domingo, 29 de abril de 2018

LA DESPOBLACION RURAL


Casi a la vez que festejábamos la fiesta de nuestra Comunidad, llegaba la noticia de que Castilla y León no sólo está entre las autonomías que pierden población, sino que es la más destacada tanto por el número de habitantes que pierde como por ser la de mayor porcentaje. Y, por supuesto, si la Comunidad pierde, son sus pueblos y no las ciudades los que sufren el abandono.
Con la actual dinámica demográfica, éste es un proceso que tiende a acentuarse y no a remitir.
La concentración en las macrourbes y sus entornos es posible por los adelantos que permiten alimentar, proveer de agua, energía y servicios de todo tipo. Así concentran recursos y estímulos cuantiosos y diversos que atraen a la población. A mayor tamaño, más recursos, más estímulos y más atracción .
Los pueblos pequeños vienen despoblándose en primer lugar porque quedan pocos habitantes; sin niños y sin apenas población jóven que se reproduzca, la tasa de mortalidad muy superior a la natalidad.
En los pueblos medianos (¿tenemos grandes?), domina la idea de formarse y salir de ellos en busca de oportunidades.
La despoblación, pues, de Castilla y León, sobretodo de sus pueblos, es un fenómeno poderoso que tiende a reforzarse, por lo que la crítica es fácil y las medidas contra la despoblación tienen muy difícil el éxito por pequeño que sea éste.
No hay que olvidar que la emigración ha permitido una mayor calidad de vida de la mayoría que ha emigrado y también de los que han quedado. A medida que han mejorado las comunicaciones y la industrialización y, ahora, las nuevas tecnologías, aumenta la despoblación rural.
¿Qué nos queda? Llorar o provocar en las mentes pensamientos como los que tuve de joven cuando leí en algún libro, creo que era de Antonio Machado, unos versos que venían a decir:
                                    Castilla miserable
                                    ayer dominadora
                                    envuelta en sus andrajos
                                    desprecia cuanto ignora.
Sin grandes concentraciones, Castilla y León no tiene ningún megacentro de atración. Una red integrada de ciudades tal vez podría de alguna forma cumplir ese papel.
Hay que trabajar en que los castellano-leoneses que emigran mantengan una relación calurosa y también presencias temporales en nuestra Comunidad.
Como los pueblos son los que definen el paisaje humanizado, el medio ambiente saludable y también el patrimonio histórico y cultural, no pueden quedar abandonados. Promover el mantenimiento de la vivienda rural para fines de semana, puentes, vacaciones y tiempo amplio disfrutando de la jubilación es posible y gratificante por el contacto con la naturaleza y porque los grupos humanos de contacto directo es más posible que en la ciudad.
Estos habitantes temporales podrían tener la doble vecindad de su residencia en la urbe y residencia en el pueblo con derecho a participar en la gestión de la localidad, a tener servicios de sanidad, comunicaciones, luz, etc.
Siendo joven los versos de Machado me daban lástima y pena, pero no los recuerdo como estímulo positivo. Tampoco creo que las críticas a la situación actual de la despoblación tengan ningún recorrido positivo. Trabajar y gozar con lo que tenemos hará que la atracción de lo grande no destroce lo pequeño.

viernes, 6 de abril de 2018

¿DESPOBLACIÓN?


Según dicen algunos sabios, la última glaciación se tradujo en una crisis de subsistencia que padecieron plantas, animales y humanos. La unión del “homo sapiens” y el lobo nos permitió superar la crisis y aumentar nuestras poblaciones mientras los neardentales desaparecían.
Hoy el problema no es un fenómeno natural, sino que está en el desarrollo tecnológico y en su implantación, muy diferente según los diversos espacios y mientras unos crecen desmesuradamente, otros se despueblan.
Si hablamos del mundo, no existe preocupación por la despoblación, más bien nos abruma el crecimiento excesivo de la población.
La tecnología actual, y la que se nos anuncia, permite llevar alimentos y todo tipo de provisiones a cualquier agrupación humana, por numerosa que sea.
En el caso de España tampoco parece que la despoblación sea su problema, al menos de momento.
Así que trenes de alta velocidad, autopistas, medios de navegación marítima y aérea y todo el sistema de comunicaciones permite, y de hecho provoca, la aglomeración y también el vacío, tendencia que se refuerza año tras año.
El fenómeno de inmensas aglomeraciones es más intenso en países en desarrollo que en los desarrollados, como muestra el crecimiento de las grandes urbes latinoamericanas, indias, chinas y hasta africanas. Tal vez porque todas carecen de estructura técnica y económica que abarque todo el territorio con eficacia.
Castilla y León no tiene ninguna concentración urbana que atraiga fuertemente y en conjunto no tenemos gran concentración de empresas y servicios. Somos una región no muy poblada, entre centros más dinámicos como Madrid, País Vasco o la Costa gallega. Y la alta velocidad y la red de autopistas y autovías contribuyen más al vaciamiento que al crecimiento interno. No hay posibles soluciones locales ni provinciales.
Sin embargo, a pesar de nuestras carencias, existen también variables positivas como el alto nivel de profesionales, la educación, la cultura, el patrimonio y la situación geográfica, céntrica y no periférica.
Suponemos que con una voluntad conjuntada de vertebrar una red de nuestras pequeñas y medianas ciudades que funcionen como un todo, dispuestas a crear un espacio pletórico de actividad económica, de creatividad e investigación, de hechos culturales y cuidado del patrimonio, puedan hacer que las personas encuentren aquí trabajo, cultura, entretenimiento y posibilidades de una vida atrayente y satisfactoria. Tal vez así podríamos evitar el excesivo envejecimiento y fijar población cambiando la actual tendencia.
Esta empresa es ardua, pero puede resultar ilusionante.

jueves, 22 de marzo de 2018

LAVAPIÉS

Imagen: La Sexta TV
Mi socio recuerda cómo hace unos cincuenta años frecuentaba el barrio de Lavapiés y tomaba allí diariamente el metro camino de sus obligaciones. Así que los sucesos de estos días en el barrio nos han dado para hablar largamente sobre ellos.
Todo ha estado relacionado con la lamentable y triste muerte de un mantero por un infarto en una de sus calles.
La violenta reacción de tumultuosas protestas con ruptura de mobiliario urbano y escaparates ha sido transmitida repetidamente por los medios de comunicación. Ha sido protagonizada por el llamado Sindicato de manteros, pero no faltaron otro tipo de personas, algunas muy violentas.
La muchedumbre enfurecida y sus portavoces echaban la culpa a la policía municipal con pertinaces gritos de "policía asesina". Por supuesto, la reacción de personas, asociaciones, partidos políticos y autoridades no se hicieron esperar; la mayoría, muy llamativas.
La acusación de una muerte causada por la policía la mantenían los manifestantes y era asimismo defendida, por lo menos, como una causa indirecta por personas de organizaciones de apoyo a los emigrantes, por ciertos políticos que se hacen llamar progresistas y hasta por alguna autoridad municipal.
En general, el resto de partidos políticos y las autoridades justificaban la actuación de la policía que no tenía nada que ver con esta muerte: nadie le perseguía, estaba con un compañero cuando se sintió mal y fue después ayudado por la policía y no atacado.
Hechos y declaraciones merecen comentario. La situación de los inmigrantes sin papeles merece reflexión y encontrar una mejora de la situación camino de solución.
Que los manteros protagonistas formen una asociación y que la llamen sindicato y que todos pertenezcan a la misma nacionalidad, reaccionen instantáneamente afirmando y reafirmando que la policía es asesina puede llevarnos a pensar que detrás del grupo de pobres manteros hay fuerzas más poderosas que consiguen la mercancía, organizan la vigilancia y los lugares de venta, etc. Esta muerte, para "los jefes" tan propicia para ser aprovechada, puede forzar al ayuntamiento y a la policía a hacer la vista gorda, permitiendo el ilegal comercio callejero.
Si es así, los bienintencionados trabajadores sociales que afirmaban lo de la muerte provocada son unos benditos, ya que un fin bueno no justifica medios mafiosos.
Los políticos "progresistas" que se unen a acciones reprobables y lo saben son políticos de espíritu corrupto.
En cuanto a las autoridades y políticos, que se han mostrado muy mediocres, justifican a la policía porque el infarto se produjo sin persecución policial; pero si ésta se hubiese producido al correr con su manta enrollada y ser sujetado por la policía, ¿sería la policía asesina?
Hoy los jefes de los manteros, que deben ser los que realmente se aprovechan de esta actividad ilegal, deben estar al menos parcialmente satisfechos. Ayuntamiento y policía se andarán con más tiento en la represión del negocio que manejan.
Los manteros son una mínima representación de los inmigrantes sin papeles que están entre nosotros y tienen derecho a ser tratados con dignidad, a defender la vida y también a la salud y a la educación, al menos en lo más necesario y básico. ¿Cree alguien que la solución es romper la legalidad? Lo que está fuera de ley acaba en dominio de los más poderosos, de los desalmados y de las sociedades mafiosas.
Habrá que buscar soluciones legales convenciendo a la población para que pida normas adecuadas, a las autoridades y parlamento de la Unión europea, de España, de las autonomías y de los ayuntamientos.
El problema es arduo y complejo y nunca se dará la solución totalmente adecuada, por eso que la acción personal y las asociaciones civiles son tan necesarias y tan meritorias

jueves, 15 de marzo de 2018

EL PACTO POR LA EDUCACIÓN


Un perro bien educado ¡qué gran valía tiene! Puede ser ojo para el ciego, policía para los ciudadanos, colaborador indispensable en descubrir victimas producidas por catástrofes naturales o provocados.
Los que tenemos una educación normal somos perros normales y el resto... mejor no hablar de ellos.
Y si es importante la educación animal, mayor es la de los humanos.
La igualdad básica de oportunidades solo se puede conseguir con una educación universal de calidad. Solo así los niños con familias con dificultades, ya sea por ser emigrantes, de etnia gitana o de padres en paro, podrán aspirar a ser profesionales de buena cualificación y ciudadanos creativos que aporten bienestar.
De esto podrá tratar un pacto por la educación. Deberían, asimismo, proponerse los objetivos y los medios para conseguirlo.
También de la importancia de la lengua que permita entender textos y discursos y poder expresarse con corrección por la palabra y por la escritura. Del lenguaje matemático y sus sistemas operativos. De conocimientos fundamentales sobre la naturaleza y el ser humano. Del manejo y uso provechoso de las nuevas tecnologías.
Sería conveniente que tratase de las actividades extraescolares tanto para recuperar retrasos o superar dificultades como, y esto de forma especial, de aquellas en las que el niño se sienta a gusto, que le den confianza y ayuden a su creatividad, ya sea en deportes, música, arte o cualquier disciplina de su agrado.
¿No sería también razonable discutir si la educación obligatoria debe servir para abrir caminos y dar posibilidades en vez de para cerrar y poner barreras que le hagan sentirse fracasados a los dieciséis años?
El pacto es una buena ocasión para dejar claro qué es la escuela nacional abierta y plural con tres ramas, la escuela pública, la concertada y la privada. Y fijar cómo ha de ser esta escuela nacional, cómo se organiza la escuela pública y cómo la concertada ha de estar abierta a todos de hecho, sin que con medidas indirectas elimine la entrada de determinados alumnos.
La escuela, aunque sea privada, deberá cumplir los objetivos de la escuela nacional y estar sometida al control del estado.
El acuerdo deberá tratar así mismo de los maestros, de su formación y de su carrera y de forma muy importante de cómo suscitar en ellos, además del cumplimiento de la ley, la capacidad de innovación y creatividad.
El pacto deberá tratar la relación de los centros con las familias y la sociedad.
Y, por supuesto, debe contemplar medidas económicas para ser efectivo; pero el pacto no es económico aunque, como medio necesario, debe incluirse ese punto de forma abierta a nuevas situaciones y oportunidades.
No es para tirar cohetes ver cómo, de entrada, antes de tratar otras variables, hay quienes se apartaron de él invocando el malestar de los educadores por falta de financiación y es imaginable que este malestar se haya expresado a través de los sindicatos.
Es como si en un pacto entre perros detectadores de drogas, exigiesen como primer paso fijar el tamaño de las salchichas del premio.

jueves, 8 de marzo de 2018

MESIANISMO


Los que somos del "género canis", como los lobos y los perros, solemos formar manadas con un jefe con plenos poderes a quien nadie le puede toser. Los humanos en tiempos remotos, cuando eran cazadores, también formaban grupos con jefes incontestables.

Parece que la evolución cultural ha llevado a superar esa figura y las naciones ejercen autoridad con una separación de poderes detentados por personas elegidas por un tiempo limitado.

Hablando de estos temas, hemos observado que estos avances representan el acuerdo de los pueblos civilizados; pero los viejos demonios aparecen por todas partes ya que los elegidos son falibles en inteligencia y voluntad, no son perfectos y, por supuesto, tampoco lo son las sociedades a las que sirven.

El remedio a los errores que se cometen se puede conseguir eligiendo a otros gobernantes, cambiando las normas y las instituciones.

¡Ah! pueden aparecer quienes defienden que no basta enmendar el sistema y proponen cambiarlo.

Aparece, pues, lo que los pensadores sociales han llamado el mesianismo.

Este fenómeno mesiánico funciona así: se analizan y agigantan las dificultades y deficiencias hasta llegar a sostener que la situación no tiene arreglo, que hay que lograr otro sistema.

Aparece un líder de visión clara y fuerte voluntad, el "mesías", el que salvará al pueblo de personas y situaciones abusivas e injustas.

El mesías se rodea de un grupo próximo, sus "fieles".

Se busca el poder, ya sea a través de las normas electorales imperantes, ya sea de un "golpe" más o menos cruento.

Si se consigue el gobierno, el mesías sabe lo que es conveniente y no se permitirá ninguna opinión contraria, no hay libertad de expresión.

Se mantendrá en el poder de por vida y dejará todo atado y bien atado.

Los mesías pueden ser de izquierdas o de derechas y llamarse Lenin o Hitler, Pinochet o Fidel, Pablo o Carles.

Pablo condena el sistema, ansía el poder y tiene su grupo de fieles, apareciendo como el salvador del pueblo. Carles llegó al poder y se presenta como el mesías de su "nación", se resiste a ser desposeído del mismo y cree que logrará ejercerlo de nuevo porque él es el que guía a su pueblo a la liberación; en estas ideas le refuerzan sus seguidores.

Carles y Pablo muestran un tironcillo mesiánico. Esperamos que no sea tan fuerte que nos arrastre a ser "salvados". Lo que es posible, porque en época de crisis los salvadores elevan sus estandartes que pueden ser muy atractivos.

Nos pasa lo mismo a los "canis" domésticos, que si aprieta el hambre por la crisis, podemos formar manadas de perros asilvestrados con un jefe poderoso, el salvador.


jueves, 1 de marzo de 2018

Toda opinión ¿merece respeto?

Forges,1979

Mi socio y yo nos apreciamos, nos respetamos, pero el que tengamos que respetar nuestros respectivos puntos de vista es otro cantar.

No puedo aceptar la manifestación de la necesidad de que yo salga al campo con bozal.

Por eso que nos hemos enfrascado en este asunto: ¿es correcto el deber de respetar las opiniones ajenas?

Y nuestra reflexión es que no. A veces es conveniente enfrentarse a ellas si se creen equivocadas y con más razón si parecen dañinas.

Ninguna opinión tiene ningún derecho, ni siquiera al respeto.

Los sujetos de derecho son siempre las personas que pueden pensar libremente y expresarlo.

Es cierto que algunos opinan que hay que ser tolerantes con las opiniones ajenas. No debe ser así, en una sociedad moderna y democrática es deseable que las personas manifiesten con claridad qué ideas creen equivocadas, parciales o no fundamentadas.

Como decíamos, las ideas no tienen derechos, sólo los tienen las personas que pueden acertar o equivocarse, que pueden expresar y también repensar y rectificar.

Esto es un principio no sólo de tolerancia sino de convivencia.

Hay que convivir con el vecino de los mil líos en las juntas vecinales, con el compañero de trabajo de pensamiento individualista, con el político de las mil caras, pero no por ello debemos respetar sus opiniones.